Cine México

Diez directoras de cine mexicanas que están dando de qué hablar

Durante muchos años se pensó que el oficio cinematográfico era una actividad reservada para los hombres. Sin embargo, desde el comienzo del cine siempre hubo mujeres que levantaron la voz para participar en los diferentes procesos de la creación, incluido la dirección, aunque para ello tuvieron que librar muchas resistencias.

En el cine mexicano resulta esencial la presencia de mujeres como Mimí Derba, Adela Sequeyro, Cándida Beltrán o Matilde Landeta, por mencionar algunas que abrieron el camino para que la generación siguiente pudiera contar sus historias.

Hoy resulta significativa la participación de las mujeres en el cine mexicano. De las 162 películas realizadas en el 2016, 49 fueron de productoras; 37 hechas por directoras y otras 34 fueron guiones concebidos por mujeres.

Estas cifras están por encima de la media si se compara a otras cinematografías del mundo. En Estados Unidos solo el 13% de la producción ha sido realizado por mujeres. En España es el 19%.

También es oportuno destacar que en los últimos años la taquilla en México está encabezada por comedias románticas protagonizadas por actrices como Karla Souza, Martha Higareda, Sandra Echeverría o Aislinn Derbez, que han logrado una gran empatía con el público.

Los personajes femeninos han adquirido una gran fortaleza, más allá de la comedia, con relatos entrañables y poderosos que van más allá de la búsqueda del amor y adentrándose en otras problemáticas como la realización personal o la superación ante la adversidad. FilminLatino, plataforma de cine del mundo, promueve el trabajo de algunas cineastas que han contribuido a fortalecer y ampliar con sus historias el universo temático y estilístico que conforma el cine mexicano. Se trata de realizadoras de amplia experiencia, reconocidas en festivales nacionales e internacionales, que desde la ficción o el documental han logrado conmover o captar la atención de los espectadores con sus propuestas que lo mismo son una mirada a la historia, una reflexión a la adolescencia violentada, los conflictos familiares o los procesos del duelo ante la pérdida.

Huérfanos, de Guita Schyfter (México, 2013)

Con la independencia, España deja huérfanos a los mexicanos. Extraviados pelean entre sí buscando el camino a seguir. Huérfanos es la historia verdadera de un hombre enigmático, Melchor Ocampo, que mientras vive un amor prohibido y apasionado en la violencia del siglo XIX, se dispone a cambiar el destino de la nación.

Perfume de violetas, de Maryse Sistach (México, 2000)

Cuenta la historia verídica de Yéssica y Miriam, adolescentes de la Ciudad de México que empiezan una amistad profunda en la secundaria pública. Las amigas comparten cuadernos, juegos, gustos, maquillajes y perfumes; hasta que Jorge y El Topi, violentos cómplices, secuestran a Yéssica. La indiferencia y el egoísmo de los adultos rompen la amistad de las jovencitas y las orillan a la tragedia.

El lugar más pequeño, de Tatiana Huezo Sánchez (México, 2011)

Una historia que habla de la capacidad que tiene el ser humano de levantarse, de reconstruirse, de reinventarse después de haber vivido algo terrible. Una historia sobre personas que han aprendido a vivir con su dolor, en un pueblo arrasado que se levantó de nuevo gracias a la fuerza y el profundo amor de sus habitantes por su tierra y su gente. Un pequeño lugar encallado en las montañas salvadoreñas vestidas de selva y humedad.

No quiero dormir sola, Natalia Beristáin (México, 2012)

Amanda tiene un problema: si está sola no puede dormir. Sus días transcurren de manera tranquila y ordenada; llena sus noches de amantes que la ayudan a pasar las horas. De un día para otro, su universo se ve transgredido cuando tiene que hacerse cargo de su vieja y alcohólica abuela Dolores, una actriz retirada que ahora vive de los recuerdos de sus glorias pasadas. En ese momento colisionan sus vidas.

Los insólitos peces gato, de Claudia Sainte-Luce (México, 2013)

Claudia, debido a su soledad termina en la sala de urgencias de un hospital público, con un severo caso de apendicitis. Ahí conoce a Martha, una mujer que se encuentra hospitalizada en la cama de al lado. Martha, quien vive junto con sus hijos, poco a poco se ganará la confianza de Claudia.

Epitafio, de Yulene Olaizola y Rubén Ímaz Castro (México, 2015)

En 1519, antes de llegar a la capital azteca México-Tenochtitlán, tres conquistadores españoles marchan hacia la cima del volcán Popocatépetl, de más de 5400 metros de altura. El ascenso es complicado, deben enfrentar la fuerza de la naturaleza y el temor a lo desconocido, pero su misión es de gran importancia para los intereses del ejército de Hernán Cortés.

Las buenas hierbas, de María Novaro (México, 2010)

Un relato sobre la química del cerebro, la química de las plantas y de las emociones humanas. Da cuenta de los lazos invisibles que unen a los seres vivos con sus muertos; de la naturaleza que a todos nos envuelve y a la que en última instancia pertenecemos. De los lazos que nos unen y las separaciones inevitables. De la herencia herbolaria mexicana y del conocimiento ancestral de ciertas plantas que ayudan a curar el alma.

El secreto de Romelia, de Busi Cortés (México, 1988)

Historia basada en el cuento “El viudo Román” de la escritora Rosario Castellanos, donde se aprecia el punto de vista de tres generaciones de mujeres sobre la virginidad y lo que es el amor. La protagonista es Romelia, una mujer de la tercera edad que guarda un secreto que a pesar de los años, la sigue atormentando. Sin embargo, la muerte de Carlos Román, su ex esposo, la obliga a enfrentarse con su pasado.

En la sangre, de Jimena Montemayor (México, 2015)

Mateo, un intelectual y un solitario, vuelve a la ciudad después de vivir en el extranjero, encontrándose entre la comodidad y la confusión al pasar tiempo con Tomás, su hermano, y la novia de éste, Nadia. Tomás no está seguro sobre su futuro con Nadia, pues se prepara para salir de la ciudad y comenzar sus estudios de posgrado. Mientras tanto, la relación entre Mateo y Nadia se vuelve más íntima. En la sangre es una historia sobre los lazos: aquellos que creamos y los que llevamos en nuestra sangre.

Nos vemos papá, de Lucía Carreras (México, 2011)

Pilar vive sola con su padre, quien un día al regresar del trabajo lo encuentra muerto. A partir de ese momento su realidad y los recuerdos se mezclan de manera estremecedora. Enajenada por el dolor, su vida se debatirá en la encrucijada entre la realidad y el deseo.

 

Vía: El País

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